Jubilarse por la nueva moratoria

El año pasado entró en vigencia la Ley 26.970, conocida como nueva Moratoria Previsional, que permitió a miles de personas acceder a la jubilación. La gran publicidad que se ha dado a esta moratoria destaca las ventajas de la nueva ley. Pero poco se habla de algunos aspectos que, en ciertos casos, pueden resultar desfavorables.

En primer lugar, la vieja moratoria de la ley 24.476 aún se encuentra vigente. Por lo tanto, lo primero que hay que analizar en cada caso en particular es cuál de las dos moratorias conviene más.

-La nueva moratoria tiene la ventaja de que permite comprar una mayor cantidad de años de aportes, por lo que le conviene a aquellos que no podían encuadrarse en la ley 24.476 por razones de edad. Pero si la persona tiene aportes en relación de dependencia posteriores a 1993, es muy probable que le convenga la vieja moratoria.

- Las cuotas de la nueva moratoria son más caras que las de la vieja moratoria. Además, van aumentando en forma proporcional a los aumentos que se otorgan a las jubilaciones y pensiones, en Marzo y Septiembre. En cambio, las cuotas de la vieja moratoria quedan fijas en un monto determinado, por lo que a largo plazo, en un plan de cinco años, terminan licuándose.

- Para acceder a la nueva moratoria hay que pasar un filtro: el examen socioeconómico. Por ello, hay que analizar si el solicitante tiene tarjetas de crédito, bienes a su nombre, ingresos mensuales registrados, etc.

- El trámite de la nueva moratoria genera menos retroactivo. En un principio, desde ANSeS dijeron que estas jubilaciones iban a salir en forma rápida, de un mes al otro. Pero fue tal la cantidad de solicitantes, que el trámite completo hoy demora unos seis meses aproximadamente-dependiendo de la UDAI de ANSeS en la que se tramite-. Pero el titular termina cobrando un retroactivo de dos meses, ya que no se cuenta desde que sacó el turno en la página web de ANSeS, sino desde la fecha de vencimiento de la primera cuota del plan de moratoria.

- En muchos expedientes de nueva moratoria, para que salgan más rápido, se permite que el titular “reserve” los aportes en relación de dependencia. De esta manera, se ve perjudicado porque termina cobrando la jubilación mínima. En cambio, si se incluyeran los aportes en relación de dependencia, el haber sería más alto y la cuota de la moratoria, menor.

Por ello, conviene analizar cada caso particular antes de optar por una u otra ley.

   
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